Wednesday, 5 March 2014

El Montsant, para descubrir Belleza y Silencio.

A medida que la carretera se va haciendo estrecha y las curvas se pronuncian, los almendros floridos, vides y oliveras te dan la bienvenida en este magnífico lugar: el Montsant.



Su belleza, entre otras muchas características, la encontré en el hecho que daba la sensación que el tiempo se detenía. Casi no encontrabas a nadie, pocos coches, mucho silencio a parte del viento... y con sus paisajes tan especiales, hacía del lugar, pues eso, un buen Rincón Singular.

Visitar sus ermitas, como la de Sant Joan de Codolar, donde vive Montserrat, la última ermitaña que queda. Pueblos como la Vilella Baixa, Siurana o Morera del Monsant te transportan. El toll, en el riu Siurana, un paraiso para bañarse en verano en medio de cascadas y cuevas. A los amantes del vino, a los que gustan del buen aceite, y como no, a los que sentarse en una mesa para degustar gastronomía en estado puro es razón para esbozar una sonrisa de satisfacción al ver llegar los platos... Os recomiendo este rincón escondido en Tarragona.






En invierno encuentro muy apetecible estos sitios que dejan espacio para uno mismo. Porque sino, viajar, si no tienes tiempo para ir interiorizando cada nuevo descubrimiento y sensación, pienso que ya no es viajar. No es lo mismo ir de un sitio a otro, que viajar de un sitio a otro. Y Montsant te facilita estos momentos de paz.

A veces cuesta encontrar un sitio especial donde uno pueda encontrar belleza, singularidad, buen hacer, silencio y que esté preparado para acoger a viajeros y turistas; aunque algunas veces, puedan ser los mismos.

www.edgartarres.com

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