Saturday, 5 December 2015

Armonía y Salud en nuestro Rincón Singular

Encontrar nuestro Rincón Singular... Dedicamos una parte de nuestro tiempo a encontrar esos lugares que nos hacen sentir bien, donde la armonía nos hace respirar y encontramos cierta paz. A lo largo de este blog he ido compartiendo algunos de esos lugares. Lugares físicos a los que nos podemos desplazar para comer a gusto, descansar, admirar su belleza, dedicar nuestro tiempo de ocio, etc.

Pero hay otros lugares, más bonitos, más especiales, a los que no hay que ir. Andrés Pascual ya lo mencionó en su post que escribió con mucho cariño para este Blog. El Rincón más Singular que hay es el que nunca deberíamos dejar, el que llevamos dentro. Un Rincón que siempre debería crecer y hacerse más grande y luminoso.

Las inclemencias de esta sociedad donde vivimos no nos lo ponen fácil, pero vamos a insistir más. Hay que recuperar la manera de comunicarnos con nuestra alma, ser conscientes de esa parte interna que nos conecta con todo el universo: nuestra espiritualidad. Ese Rincón Singular desde donde sentimos que somos nosotros, desde donde podemos conseguir nuestro propósito. Desde donde nos sentimos en armonía. Ese centro de equilibrio interno donde, pase lo que pase, no perdemos nuestro Camino y nos hacemos fuertes.



Cómo conseguir esto? Te invito a reflexionar sobre esto 

El Sonido, tocado de una manera muy concreta, con una intención muy determinada y utilizando instrumentos con una alta vibración y de claros armónicos, tiene el poder de conectarnos con nosotros mismos y aumentar nuestra vibración. Crea Paz. Crea Salud. Crea Poder. Nos da herramientas con las que podemos desbloquear los patrones psicológicos que obstaculizan nuestro natural y armónico crecimiento. 

Cómo se crean estos patrones?
Desde que nacemos, a medida que vamos creciendo, vamos etiquetando todo lo que nos pasa. Si estas etiquetas son negativas, nuestras experiencias las visualizaremos como negativas, y afectará todo lo que hagamos con esa misma etiqueta. Por ejemplo, si me rompo una pierna, puedo hacer dos cosas:

1) pensar que "vaya rollo", no podré ir aquí, no podré hacer esto, que si me duele, que si me pica, no podré... y por lo tanto lo percibimos como una mala experiencia.

2) pensar que "mira que bien, ahora puedo quedarme en casa a leer", tendré tiempo para mi, no tendré que cocinar, no tendré que ir al rollo del trabajo, etc.

Una misma experiencia vista desde dos puntos de vista, pero no deja de ser lo mismo. Con cual de las dos te quedas?

Si en vez de este ejemplo tan tonto, lo que vemos es que nuestros padres se van al cine, nos dejan con los abuelos... podemos pensar: "ostras, mis padres no me quieren", "me dejan aquí" (por poner un ejemplo). Lo que pensaré cada vez que se vayan al trabajo, tengan alguna reunión, salgan a cenar con amigos... es que "no me quieren". Nada más lejos de la realidad. Pero es una etiqueta que nos ponemos, y esto pasa mucho. Así, con el tiempo, vamos poniendo más y más experiencias bajo esa misma etiqueta, y ya tenemos el patrón creado. Nuestras acciones que hagamos para evitar sentir esta frustración y hacer que nuestros padres "nos quieran", serán nuestros patrones de conducta. Chantajes emocionales, ponernos enfermos cada vez que no estén los padres, buscar personas que suplanten al padre o a la madre... son algunos patrones de conducta creados para sobrevivir y hacer más llevaderas estas situaciones. Creamos miedos como alarmas y escudos para evitar el dolor. 




Y como ejemplos de éstos, cuantos más etiquetas negativas vayamos poniendo, más miedos y sufrimientos iremos alimentando. 

Estos patrones se pueden cambiar, como también nuestra percepción de las cosas a la hora de vivir una experiencia. Recomiendo la utilización del Sonido y las visualizaciones meditativas que, trabajadas conjuntamente, harán que podamos encontrar el Camino que nos lleve a nuestro Rincón Singular; ese espacio de gran belleza y armonía desde donde podemos vivir nuestra vida sin miedos ni ansiedades. Con amor y salud. 

Te gustaría aprender a recorrer este Camino?

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